Los intercambios juveniles permiten a grupos de jóvenes de al menos dos países distintos reunirse y convivir un máximo de 21 días. Los proyectos de intercambios ofrecen a los jóvenes la posibilidad de crecimiento y desarrollo de las competencias, la sensibilización sobre temas sociales, descubrir nuevas culturas, costumbres y estilos de vida, todo a través del aprendizaje entre iguales. Consolidar valores como la solidaridad, la democracia y la amistad. Son los jóvenes quienes diseñan su propio intercambio. Desarrollan conjuntamente un programa de talleres, descubrimientos, debates, actividades de ocio…

El intercambio juvenil ofrece una experiencia de movilidad internacional única, para viajar, conocer nuevas culturas y hacer nuevas amistades. También para incitar el debate de cuestiones sobre la inclusión y la diversidad